miércoles, 5 de agosto de 2009

Construido entre los años 1906 y 1910, es uno de los más bellos y extraños edificios que se han construido. Proclamado en 1984 como Patrimonio Mundial por la UNESCO, está hecho de piedra y hierro retorcido, su fachada representa el movimiento ondular de las olas del mar, los balcones están adornados con obras sobre vegetales, el interior del edificio posee escaleras helicoidales revestidas de cerámicas y esculturas. Y en el interior de los cuartos encontramos techos giratorios, temática de mar.
A pesar de los años y de diversas agresiones a su estructura y usa, aún conserva mucho de su belleza original y hoy en día es visitable y habitable.
Un estructura de ensueño, ciertamente. Un maravilloso lugar donde seguir soñando.